Tu nueva correa de cuero está hecha para durar y con un simple cuidado puede mantenerse en óptimo estado.

CUERO GENUINO

El cuero es como el vino, cuantos más años tenga mejor. Es un material que NO conviene limpiar, ya que envejece maravillosamente y con el paso del tiempo desarrolla una pátina única y propia del uso.

En caso de sufrir el derrame de líquidos no abrasivos, lo mejor es absorberlo inmediatamente con un paño seco y sin frotar. Luego dejá secar tu correa al ambiente y sin exponerla al sol. Por el contrario, si la mancha es de grasa o aceite, será difícil de eliminar. Evitá el contacto con jabón, tintas, alcohol y abrasivos, ya que el color puede alterarse o provocar un deterioro en el cuero.